Resumen
El envejecimiento conlleva un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, donde la pérdida de la independencia funcional altera la rutina del adulto mayor, lo que suele desencadenar sentimientos de desesperación y aumentar la propensión a trastornos del ánimo como la depresión. El objetivo general del este estudio fue determinar el impacto de esta pérdida de independencia sobre el estado emocional de adultos mayores de 60 años con limitaciones físicas en comparación con adultos mayores independientes, evaluando la dependencia en actividades diarias con el Índice de Barthel y los síntomas depresivos mediante la Escala de Yesavage. La metodología consistió en un enfoque cuantitativo, observacional, analítico, comparativo y transversal evaluando una muestra de 25 adultos mayores. Se aplicaron los instrumentos mencionados a través de un formulario electrónico de manera individual para valorar tanto la autonomía funcional como el bienestar afectivo. En cuanto a los resultados, se encontró que el 48% de la muestra mantuvo independencia total y el 64% no presentó datos sugestivos de depresión. Al correlacionar las variables, el 83.3% de los adultos independientes no mostró síntomas depresivos. En contraste, la vulnerabilidad emocional aumentó significativamente conforme disminuyó la autonomía: el 55.5% de los individuos con dependencia moderada y el 100% de aquellos con dependencia severa manifestaron cuadros depresivos. En conclusión, se demostró una correlación directa y proporcional entre el grado de dependencia física y el deterioro del bienestar emocional, sugiriendo que la autonomía física actúa como un factor protector fundamental para la salud mental en la vejez mientras que la dependencia funcional se identificó como un detonante crítico de trastornos del ánimo.
Referencias

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.